
Yoichi Takahashi es el genio detrás de una historia que, aparte de marcar la infancia de millones de niños en todo el mundo, indujo a miles de jóvenes japoneses a correr hacia las canchas de fútbol. Súper Campeones, como se le conoce en Latinoamérica; o Captain Tsubasa, su título original en Japón, es un relato inmortal en la memoria de varias generaciones.
El creador del impresionante Oliver Atom pasó por la redacción del diario Sport, de España, en donde respondió algunas inquietudes alusivas a la serie; entre ellas, la más repetida: ¿por qué las canchas de fútbol lucían tan grandes?
“En primer lugar hay que decir que el manga, o sea el cómic, es distinto a la animación. Porque, claro, en la animación hay que llenar treinta minutos. Y hay una parte que son los sentimientos de los personajes”, declaró Takahashi, quien, cuando se le informó que el estudio de un físico había determinado que la longitud de sus canchas era de 18 kilómetros, agregó: “Piensa que el jugador va corriendo, pero está pensando al mismo tiempo. Y ocurre lo mismo con el jugador que defiende. Entonces no solo se trata de explicar lo que está ocurriendo en el campo, sino también explicábamos el mundo interior de los personajes. Y esa parte, claro, ocupa un tiempo y hay que hacerla gráfica… quizás por todo eso parecía tan largo el campo”.
Asimismo, el dibujante se animó a realizar una comparación entre los personajes de su historia y los futbolistas contemporáneos. Según él, el mejor jugador del mundo y protagonista de la serie, Oliver Atom, sería Lionel Messi. Mark Lenders equivaldría a Cristiano Ronaldo, Tom Baker a Andrés Iniesta y Benji Price a Iker Casillas.
Entre otras cosas, el japonés aseguró que en el manga no había penales porque no le gustan: “A mí me gustan más los goles que salen de jugadas más elaboradas. El penalti lo veo más sencillo. De ahí mi preferencia”.
Súper Campeones destacó por lo irreal que lucían las proezas de sus protagonistas. Oliver Atom, quien al igual que Messi llegó a jugar en el Barcelona, era capaz de saltar tres metros para realizar una chilena y luego caer de pie. Quizá este tipo de cosas son imposibles para un ser humano real, pero, sin duda, Lionel Andrés Messi se está encargando de regalarle al mundo la misma sensación de imposible cuando se le ve con un balón en los pies. ¿Se habría imaginado Takahashi que alguna vez encontraría en la vida real un futbolista tan espectacular como el que él ideó?
Samuel Bello




