Las aplicaciones bancarias están creciendo exponencialmente pero podrían desaparecer ante las facilidades que ofrecen otros startups del sector

El Sumario – En el mundo de los mileniales (generación que nació entre 1984 y 1999) la tecnología se hace presente en casi todos los servicios. Raro es que alguno no cuente con las facilidades que esta proporciona, desde los hospitales hasta las entidades bancarias.

En un smartphone cabe tanta cantidad de información y son tantas las aplicaciones desarrolladas para hacer más práctica la vida de los usuarios, que no es de extrañar que en el futuro próximo los bancos no cuenten con sedes físicas, sino que todas las operaciones se gestionen a través de estos dispositivos.

En los años ochenta la tecnología que hoy tenemos pudo habernos costado hasta un millón de dólares, pero lo interesante no es eso, sino que hace una década estos dispositivos eran escasos y hoy en día gran parte de la población mundial los utiliza y se han vuelto fundamentales en la vida de los usuarios. No por nada no solo, en promedio, una persona revisa su smartphone 150 veces al día, sino que con él consigue entretenerse, informarse y trabajar.

La tecnología y los bancos

Los mileniales no son personas pacientes. Están tan acostumbrados a que todo funcione de manera rápida y eficaz, que es necesario que la banca se adapte a estas necesidades. Cuando algo falla con alguna transacción, estos jóvenes no pretenden hacer una cola dentro de una sucursal, ni hacer llamadas telefónicas interminables esperando que les resuelvan el problema.

La idea de que las aplicaciones pueden hacernos la vida mucho más sencilla y libre de burocracia está cada vez más cerca. En México fue lanzada la app Albo, con la que pretenden facilitar el manejo de dinero y decirles adiós a los bancos. Según su fundador Ángel Sahagún, ya se han abierto más de 4.000 nuevas cuentas en sus primeros tres meses. “La idea surge después de varios años trabajando en la industria de tecnología bancaria, viendo como los bancos siguen utilizando procesos tradicionales, llenos de burocracia y complejidad para tareas sencillas. Por ello, creemos que es momento de un mejor servicio bancario. Albo es una app que reemplaza a tu banco, sin sucursales y que te ayuda a usar mejor tu dinero. Todo desde tu smartphone.”

El CEO también afirma que la banca móvil está “creciendo de manera exponencial; sin embargo, la mayoría de los bancos tienen estructuras que los hacen lentos y burocráticos para tomar decisiones de manera veloz sobre su estrategia digital, es ahí donde ser una startup es una gran ventaja al poder tomar decisiones rápidas enfocadas a nuestros clientes, no a jefes corporativos”. Es por esto que considera que los bancos deben tener como prioridad la experiencia del usuario para poder mantenerse en el mercado. Y quienes no logren generar esa empatía con sus clientes, corren el riesgo de que startups como este se los roben, especialmente a los mileniales.

Andreina Gutiérrez Romero

Con información de Forbes