Apple está acostumbrado al éxito, pero a partir de hoy hará una gran apuesta con resultado incierto con el lanzamiento de su nuevo servicio de música, Apple Music. ¿Podrá convencer a la gente de que pague por música que podría obtener gratis, aunque sin las mismas comodidades?

Actualmente cientos de millones de usuarios, principalmente jóvenes, escuchan música a través de YouTube. Y en los servicios de streaming, la mayoría acepta las interrupciones por publicidad y la reproducción en modo aleatorio en lugar de pagar los alrededor de diez euros o dólares por mes de abono.

Apple ha logrado ya muchas veces convencer a los usuarios. Hace más de una década, en pleno auge de la piratería, muchos se reían cuando el jefe de la compañía, Steve Jobs, proponía vender canciones a 99 centavos de dólares. Pero la ventaja de tener la música en un lugar y poder sincronizar todos los aparatos posibles convenció a los clientes y le abrió a Apple y a la industria musical un nuevo negocio millonario.

Entre tanto, el streaming, que permite reproducir canciones directamente desde la red, se ha vuelto más popular. Y Apple reacciona a eso.

Hay todo un ecosistema de servicios de streaming, como Spotify, Napster, Deezer o Rdio, que tuvieron años de ventaja para pulir su sistema de negocios y conocer a sus clientes. Y no se rinden sin dar batalla.

Spotify, el líder del mercado, que cuenta con 20 millones de abonados entre sus 75 millones de usuarios, reforzó sus arcas con más de 500 millones de dólares aportados por inversores. El pionero sueco quiere convencer a sus usuarios con ideas innovadoras, como que la elección de música se ajuste al ritmo del deportista que sale a correr. Además quiere que la oferta se adapte mejor a cada usuario.

Y en este aspecto es donde Apple cree que tiene su gran oportunidad. “Si un servicio se define sólo por el hecho de que puede reproducir 30 millones de canciones, entonces son todos iguales”, dijo el jefe de iTunes, Eddy Cue, en el blog de Apple “The Lloop”. Ahí asegura que es mejor poder ayudar a los usuarios a descubrir nueva música, por ejemplo.

Apple no es un novato en el mercado musical. La compañía dispone de una base de 800 millones de clientes que están acostumbrados a pagar por música. Con los años ha logrado recolectar gran cantidad de información sobre los gustos musicales de los usuarios, que podrían ayudar a Apple a personalizar la oferta.

La nueva aplicación de música con servicio de streaming y radio por internet sin costo se integrará directamente en el nuevo sistema operativo del iPhone y por eso no hará falta bajar nada en principio. Además de a sus propios usuarios, Apple quiere ofrecer música a los que tienen aparatos con el sistema operativo Android de Google, que son unos mil millones. Esta aplicación se estima que estará disponible en el otoño (boreal).

Apple ya se había metido en terreno complicado al intentar ofrecer un servicio de música innovador: la red “Ping”, que permitía a los fans seguir a sus músicos preferidos, prácticamente no fue usada y fue cerrada después de casi dos años. Apple Music ofrece ahora “Connect”, que es una especie de nueva versión de “Ping”.

La empresa aprendió de sus errores en el sector y esta vez intentará atraer a los usuarios con novedades exclusivas. Para su lanzamiento pondrá a disposición la nueva canción “Freedom”, de Pharrel Williams.

Ante la pretensión de marcar el futuro de la industria musical, ¿cómo se puede establecer si se tuvo éxito o no? Los analistas del sector estiman que la compañía quiere lograr unos 100 millones de usuarios de Apple Music. Y esto podría ayudar a la industria a que en los próximos cinco o seis años se alcance la marca de 1.000 millones de abonados.

Pero el impacto de Apple en la industria musical también podría ser fuerte aún con un aporte más humilde. La empresa no da cifras, pero un conocedor del sector estima que de los 18.000 millones de dólares que Apple ingresó el año pasado por el servicio de iTunes, unos 4.000 millones correspondieron a la bajada de música. Con un abono de casi diez dólares por mes, alcanzarían unos 33 millones de usuarios para alcanzar los ingresos actuales por la venta de música.

Con información de dpa