
IBM anunció en julio pasado que había desarrollado un nuevo microprocesador de siete nanómetros, cuatro veces más potente que los actuales y capaz de albergar 20.000 millones de transistores en un artefacto del tamaño de una uña.
Pero esta vez, los científicos de la compañía han logrado vincular un metal a un nanotubo de carbono para facilitar así la conducción de electrones a través del nanotubo sin dañar el desempeño del microprocesador.
Esto quiere decir que se abren las puertas para que los fabricantes de microprocesadores fabriquen transistores de 3 nanómetros, frente a los entre 11 y 14 nanómetros de los microprocesadores más avanzados en la actualidad.
El hallazgo podría permitir, eventualmente, que los investigadores reemplacen los transistores de silicio con los nanotubos de carbono, una estructura 10.000 veces más pequeña que un cabello humano.
EC
Con información de agencias.
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