Lo mejor generar contrastes: por ser una prenda tan estrecha, conviene llevar en la parte de arriba algo más holgado

Los leggins dividen las aguas. Para algunos son una pesadilla textil, para otros, el uniforme de los hipsters urbanos; sin embargo, más allá de las opiniones, los expertos en moda coinciden en algunas pautas para que luzcan bien. Una de las primeras reglas es el contraste. Dado que los leggins son estrechos, hay que combinarlos con partes superiores holgadas, como un suéter súper grande, o una parka.

Otros especialistas recomiendan que las prendas superiores sean suaves, con caída. En el caso de leggins de un solo tono, la prenda superior puede ser tranquilamente estampada. La idea es jugar con los contrastes. Si se usan unos leggins más rockeros, como por ejemplo de cuero, se los puede combinar con una prenda superior más bien discreta, lo que genera un efecto interesante. Si son brillosos, no se recomienda usarlos con un top de lentejuelas, por ejemplo. Tampoco quedan bien las prendas súper estrechas con un pantalón que ya lo es de por sí.

El largo de la prenda con que se combinan también es clave. En líneas generales, debería tapar la cola, ya que la tela finita y elástica del pantalón marca todo, incluso los defectos. “Los leggins no perdonan“, aseguran los expertos en moda. Tampoco son pantalones en toda regla. Por eso, hay que evitar usar las camisetas metidas dentro de la cintura. Generar contrastes es importante

Sin embargo, siempre hay excepciones. Si se sabe elegirlos, algunos leggins pueden dejar la cola al descubierto. La clave es que sean de telas no muy finitas o que tengan bolsillos. Las mujeres de muslos fuertes tampoco deberían rehuirle a los leggins: si usan unos elegantes con una chaqueta oversized, pueden lograr un gran look.

En los pies se pueden usar botas, flats, o tacones. Con las botas, no se ve el borde de los leggins. Los flats aportan un toque femenino, mientras que los tacones sientan bien para una salida. Estos pantalones se adaptan tanto a la moda para el tiempo libre como a los atuendos más festivos. Sin embargo, son menos adecuados para la oficina.

El ámbito más indicado para usarlos es, por supuesto, el del deporte, donde se impusieron desde su boom en los años 90. La actual cultura de culto al cuerpo y al deporte hizo que regresaran con fuerza, ya que resaltan las piernas delgadas y musculosas.

Samuel Bello

Con información de dpa.

Fotografías dpa.