Según la antropología social son personajes vinculados con la naturaleza o el mundo mágico

Los espíritus domésticos son creencias que provienen del culto a los antepasados. Según Edward Burnett Tylor, uno de los padres de la antropología social, las primeras comunidades del desarrollo cultural humano le daban una explicación animista a cualquier fenómeno sobrenatural o desconocido.

Estos espíritus son personajes vinculados con la naturaleza o el mundo mágico. Pueden hacer favores o causar incomodidades.

En las leyendas a estos espíritus se les describe como colaboradores de la familia y ayudantes del hogar. Pero también perturban el sueño de los humanos, haciendo bromas pesadas y provocando accidentes. Sin embargo, permanecen tranquilos si se les muestra respeto o se les da algo a cambio de sus servicios.

A continuación, mencionaremos algunos de los más representativos:

  • En la antigua Roma se rendía culto a los Penates, eran espíritus encargados de la custodia del hogar de quien los invocaba y ofrecían sacrificios.
  • Luego de la caída del Imperio Romano, en los países eslavos de Europa, los Donovói cuidaban casas y niños. Pero molestaban a los desconocidos.
  • La mitología báltica destaca a los Aitvaras, que eran gallos con colas ardientes protectores de los hogares. Aportaban oro y alimentos a la familia.
  • Los Kobolds, son duendes de tradición alemana.
  • Los Brownies, por su parte son típicos de Escocia e Inglaterra, se dedican a colaborar con muchas labores, pero son orgullosos, debido a que podrían abandonar la casa si creen que lo que reciben a cambio es una especie de pago.
  • Las Bean Tighe, de tradición irlandesa, trabajan solo por fresas. 
  • En España también existen espíritus domésticos, aunque suelen ser muy traviesos y prefieren armar escándalos por las noches, esconder y romper cosas.
  • En México la tradición se evoca al día de los muertos con varias calaveras que representan personajes de la vida real, son conocidas como Catrinas.

Natasha Guevara

Con información de Muyinteresante.