
Los minipigs ganaron popularidad en los últimos años en México, lo que hizo surgir varias compañías que los comercializaran. Estos minicerditos pueden llegar a venderse en unos 25 mil pesos (unos mil 500 dólares), cuando uno tradicional se adquiere por entre 500 y mil pesos. «A mi novia le dijeron que iba a crecer como máximo 30 centímetros», cuenta Ángel Arredondo, dueño de «Chata», una cerda vietnamita de 65 kilogramos.
Daniel Muñoz, gerente de marketing de Mini Pigs DF, explica que «existía la necesidad de una mascota diferente, más apropiada para algunas personas, en particular, las que tienen alergia a pelo de perro o gato«. Su compañía vende en promedio seis al mes de estos cerdos, que al igual que los de mayor tamaño, son hipoalergénicos.
Los minipigs tienen un peso que va de los 10 a 20 kilogramos, miden entre 30 y 35 centímetros y su esperanza de vida oscila entre los 10 y 15 años aunque bien cuidados pueden alcanzar los 20 años de vida, explica la veterinaria Xhantal Bobadilla.
«Hay mucha desinformación y muchas mentiras que se manejan en el medio, mucha gente vendiendo minipigs y luego son cerdos normales», asegura Carlos León, propietario de la tienda Mini Puerquitos.
El propietario de Chata, cuenta que hace unas semanas lo pararon dos policías en la calle para pedirle que muestre su permiso para tener un cerdo, y al decirles que no se precisaba uno, lo dejaron seguir paseando a su mascota.
A estos cerditos se los considera un animal doméstico y su tenencia es libre, por lo que no requiere de una autorización especial de las autoridades.
AW
Con información de BBC.
Fotografía destacada Gettyimages.




