El Sumario – El maracucho de los Rockies de Colorado, Carlos González, participará en la edición 2016 del Home Run Derby que se realizará hoy lunes 11 de julio, previo, como ya es tradición, al Juego de las estrellas.

CarGo será el único venezolano de esta edición que invadirá la ciudad San Diego, se medirá en la primera ronda a Todd Frazier (Medias Blancas de Chicago) y el ganador accederá a las semifinales para el cara a cara con el más jonronero entre Adam Duvall (Rojos de Cincinnati) y Wil Myers (Padres de San Diego).

El jardinero recibe su segunda oportunidad en la competencia que previamente lo había citado en 2012, edición en la que consiguió cinco vuelacercas y se ancló en el quinto lugar. El campeón de aquella cita fue Prince Fielder con 28 estacazos.

Poder jonronero: un grupo selecto

Los venezolanos se han caracterizado por ir, poco a poco, conquistando las marcas más añoradas del Big Show e incluso por imponer nuevos registros en el que se presenta como el mejor beisbol del mundo, y por supuesto que el Home Run Derby no está exento de aquello.

En 2005 Bob Abreu, luciendo la camiseta de los Phillies de Philladelphia, se convirtió en el primer criollo en ser pautado para la fiesta del poder jonronero, y eso era solo el comienzo de lo que, aún actualmente, 11 años después, es un récord.

El comedulce se tituló campeón al despachar un total de 41 cuadrangulares, la máxima cifra, hasta ahora, vista en alguna edición. El jardinero se impuso ante leyendas de la talla de Iván Rodríguez, David Ortiz, Carlos Lee y Mark Teixeira.

Iniciaba la llegada del poder venezolano a la competencia, en 2006 la oportunidad era para el aún inexperto Miguel Cabrera, quien en representación de los Marlins de Florida sacó la bola en 15 ocasiones para quedarse con el tercer lugar de aquella edición. Un año más tarde, Maglio Ordoñez, en defensa de la novena bengalí, decía presente.

Para 2010, nuevamente, Miguel Cabrera se citaba en la competencia, esta vez con la camiseta de Detroit. 12 cuadrangulares lo harían acreedor del cuarto puesto y comenzaban a darle ese aire potente que hoy lo tiene en el majestuoso grupo de los 400 o más jonrones.

Echar la mirada hacia atrás es la mejor manera de apreciar el desarrollo de nuestros atletas, y la única verdaderamente válida para soñar con un nuevo título del Derby.

Yelimar Requena