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Deja de fumar con una dieta balanceada

Según un estudio publicado en la revista Nicotine and Tobacco Research, el consumo de frutas y hortalizas podría crear menor dependencia a la nicotina. Los investigadores llegaron a esta conclusión luego de realizar una encuesta a 1.000 fumadores estadounidenses de más de 25 años de edad durante un plazo de 14 meses.

La frutas y verduras que mejoran la salud del fumador son, específicamente, aquellas ricas en vitamina C, vitamina A, zinc y selenio. Por otro lado, al contener gran cantidad de fibra, las frutas y verduras sacian y calman la ansiedad que empuja a fumar un cigarro tras otro como única vía de escape.

Los expertos afirman que estos alimentos no realzan el sabor de los cigarrillos, como ocurre con la cafeína, la carne o el alcohol; sino que causan el efecto contrario, como explica la Universidad de Durkeim. Esto signifaca que el hábito de fumar parece estar reforzado por el consumo habitual de ciertos alimentos que potencian su sabor.

Investigaciones previas señalan que los que fuman menos o no suelen fumar consumen más frutas y vegetales. Pero ahora sabemos que las frutas y hortalizas condicionan ese vínculo con el tabaquismo, y no a la inversa.

Llevar una alimentación adecuada es absolutamente necesario para superar el estrés o la ansiedad que ocasiona dejar el tabaco, y a su vez, esta dieta equilibrada contribuye a reducir los kilos (entre 3 y 5) que se suelen ganar al dejar de fumar.

“Con pequeñas modificaciones en la dieta, consumiendo productos que empeoran el sabor del cigarrillo, como la leche o un vaso de agua fría, y evitando los que realzan su sabor, como la cerveza, los fumadores podrían dejar de fumar mucho más rápida y fácilmente”, afirma el doctor Joseph McClernon, del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Durham.

La clave para acertar está en la elección de la materia prima. Déjate guiar por tus sentidos a la hora de comprar y escoge alimentos de color naranja, rojizo o amarillo (ricos en carotenos y beta-carotenos) como pimientos, zanahoria, berro, calabaza, tomate, naranjas, pomelos, higos, patatas, espinacas y berenjenas.

Al dejar el tabaco mejoran los sentidos del gusto y del olfato. Por eso notarás que las comidas pasan a tener mejor sabor y aroma, lo cual despertará tu apetito. ¡Ahí está el peligro! No sólo comerás más, lo harás con más ganas.

Incluye en tus menús las siguientes verduras frescas o congeladas: espinacas, acelgas, tomates, puerros, brócoli, judías verdes y guisantes. Entre las legumbres, da preferencia a las lentejas y los garbanzos.

Si quieres pescado (fresco o congelado) opta por la merluza, el lenguado o el bacalao. La carne más adecuada es la de pollo, conejo o pavo.

Cada vez que se sientas ganas de fumar, bebe un vaso de agua. La nicotina es soluble en agua por lo que es bueno beber abundante agua durante todo el día (al menos 6-8 vasos diarios).

AG

Con información de Yahoo.

Fotografía Gettyimages.

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