Costa de Marfil merece chocolate

El SumarioDana Mroueh es una empresaria oriunda de Costa de Marfil que tiene una gran inquietud: pese a que su país es el mayor productor de cacao del mundo, muchos de sus coterráneos no conocen el chocolate.

Mroueh quiere presentar a Costa de Marfil el sabor de los granos de cacao procesados, en forma de barras de chocolate que, asegura, son 100% locales.

Mroueh, de 27 años, forma parte de un grupo emergente de fabricantes de chocolate que intenta demostrar que el húmedo país del África Occidental puede tener un mayor control sobre su industria del cacao, desde el grano a la chocolatina, y ganar el mercado local.

«Creo que es un crimen que los agricultores y los marfileños no conozcan el sabor del chocolate«, dijo Mroueh, descendiente de libaneses que creció observando cómo su abuelo, ex propietario de una tienda de pasteles, tenía problemas para vender su chocolate. «Tenemos que hacer hincapié en el valor del territorio de Costa de Marfil».

Sus tabletas MonChoco Chocolate tienen un precio elevado, que ronda los cinco dólares, y sabores experimentales como chili y sal marina.

Otro productor, Axel Emmanuel, se enfoca en el otro extremo del mercado. El emprendedor, de 32 años, dice que quiere desechar el mito de que el chocolate es exclusivamente para los ricos.

«Hemos decidido elaborar oficialmente la chocolatina más barata del continente africano«, apuntó Emmanuel, que fue reconocido por el presidente del país como Empresario Joven del Año en 2015. Sus Instant Chocolate se venden por unos 30 centavos.

Emmanuel ve potencial en el crecimiento económico del 10% registrado el año pasado en el país, y en la pequeña pero creciente clase media en muchas partes de África.

África, un territorio convulso, históricamente marcado por la guerra y el hambre, en el siglo XXI está viendo cómo surgen exitosos empresarios preocupados, y ocupados, de la realidad local. Quizá el futuro sepa a chocolate.

Samuel Bello

Con información de Yahoo! Noticias.