Taichí, un deporte físico - espiritual
Las abuelitas han encontrado en esta arte marcial una manera de mantenerse saludables y en paz

El SumarioEl taichí es un arte marcial que se caracteriza por movimientos lentos y fluidos; actualmente se le considera como una práctica físico-espiritual. Las abuelitas disfrutan de esta actividad, mientras ejercitan sus músculos, y mejoran su salud.

Personas de la tercera edad utilizan también esta práctica, para mantenerse en forma, pues gracias a sus movimientos lentos, se les hace mucho más fácil realizar los ejercicios, sin generar ningún tipo de lesiones, ofreciendo mejorar su calidad de vida.

Testimonios de vida

Alba de Bravo, es una de las fundadoras del grupo y deportista de la tercera edad,  “los ejercicios son maravillosos” comentó. Los médicos le aseguraban que no podría volver a mover su brazo luego de una operación del “manguito rotador”, pero tras mantenerse activa, con los ejercicios de Liangong (movimientos especiales del Taichí), alcanzó la movilidad completa de su brazo, con mucha constancia, perseverancia y paciencia.

Teresita de Jesús Anato, de 84 años de edad, es otro testimonio de lo saludable que es practicar Taichí, aseguró sentirse “como una ciruela pasa, arrugada por fuera y buena por dentro”. La participante comentó haber sufrido un infarto, y un ACV, hace algún tiempo, y afirma que su salud ha mejorado notablemente con esta actividad.

Con sus 67 años, María José de Andrade se acercó al taichí porque sus médicos especialistas le indicaron hacer ejercicio, a consecuencia de la obesidad, y aunque tiene problemas de rodilla, continúa realizando los ejercicios que la han llevado a perder peso y a sentirse mejor.

“uno se siente bien, porque si uno no hace nada, los huesos se engarrotan, yo me siento de maravilla, nos mantenemos activos, nos distraemos”, nos dijo Isabel de Capaldo, de 81 años, quien practica esta actividad desde hace varios años.

Gimnasia dulce

Helena Carrillo, entrenadora de Taichí y natación del Polideportivo Rafael Vidal, de la Alcaldía de Baruta, lleva 18 años como instructora de ejercicios de Liangong y le da gracias a Dios por la vida y la oportunidad de transmitir estas enseñanzas, físicas y espirituales a otros, para que mejoren su salud.

La entrenadora, explicó, que el Taichí nace de una ramificación del Kung-fu, con movimientos más lentos y suaves, ayudando a un mejor equilibrio emocional y físico. “Muchos la conocen como gimnasia dulce”, expresó Helena Carrillo.

La instructora de Taichí, durante la celebración del 18 aniversario de esta práctica en el polideportivo, hizo un reconocimiento a su maestro, Orlando Acevedo, por todas las enseñanzas que le dejó.

“Han venido personas con alguna discapacidad, pero con su constancia, perseverancia, han logrado salir caminando (…) con estos ejercicios se mejoran la postura y se logra mayor elasticidad”, completó la entrenadora Helena Carrillo.

María Fabiola Maldonado

El equipo de taichí "Las Ave Fénix"
El equipo de taichí “Las Ave Fénix”