El Sumario – Un equipo internacional liderado por un investigador predoctoral del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), España, descubrió con gran precisión cómo se aplanó el disco de la Vía Láctea que, según la investigación, se asentó en dos etapas muy distintas.
En el estudio participan investigadores de las universidades españolas de La Laguna y Granada, Victoria en Canadá, el Instituto Carlos I de Física Teórica y Computacional, el Istituto Nazionale di Astrofisica (INAF, Observatorio Astronómico de Abruzzo) y el Istituto Nazionale di Fisica Nucleare.
En un comunicado difundido por el IAC, señalaron que, a partir de datos del satélite Gaia y gracias a las precisas edades derivadas por el proyecto ChronoGal, los investigadores identificaron dos etapas: un adelgazamiento muy rápido que terminó hace unos 10.800 millones de años y otro mucho más lento que llega hasta la actualidad.
Indica el IAC que la mayor parte de las estrellas de la Vía Láctea se reparten en dos discos: uno fino y joven, y otro más grueso y antiguo y la pregunta de cómo se formaron ha sido uno de los grandes problemas de la astrofísica galáctica.
Nacimiento de las estrellas en un disco fino
Hasta ahora, las observaciones eran compatibles con dos explicaciones, y en la primera las estrellas nacen siempre en un disco fino y, con el tiempo, los encuentros con nubes de gas, brazos espirales o la barra galáctica las van “zarandeando” y alejando del plano.
En la segunda explicación las estrellas nacen con distribuciones cada vez más finas porque el gas del que se forman se va asentando.
Distinguir entre ambas exigía conocer con precisión la edad de las estrellas, algo muy difícil de conseguir, sobre todo para las más antiguas, y ahora este estudio -publicado en The Astrophysical Journal Letters- muestra que cuanto más jóvenes son las estrellas, más cerca del plano se encuentran, pero no a un ritmo constante.
Hay un punto de inflexión hace unos 10.800 millones de años, precisa el centro astrofísico.
Proceso lento y gradual
Antes, el disco se aplanó muy deprisa, en apenas 2.000 millones de años su grosor pasó de más de 4.100 años luz (1,26 kpc) a unos 1.600 años luz (0,5 kpc).
Después el adelgazamiento fue muy gradual, hasta unos 400 años luz (0,1 kpc) de grosor para las estrellas recién formadas.
Si las estrellas nacieran siempre en un disco fino y se fueran alejando del plano poco a poco, el disco se habría ido engrosando de forma lenta y continua, sin embargo, los datos muestran algo distinto.
Así, un cambio tan rápido no se explica con un proceso lento y gradual, y menos en una galaxia joven que chocaba con frecuencia con otras galaxias.
En cambio, encaja con el modelo conocido como ‘upside-down’: el disco no nace fino, sino grueso, porque el gas del que se forman las estrellas está muy agitado, y se va afinando a medida que ese gas se calma y se asienta.
Según los autores, el disco grueso se formó en esa primera etapa agitada y el disco fino, después, en otra mucho más tranquila.
De interés: Una nueva técnica revela que las atmósferas de los exoplanetas no son esféricas
Con información de EFE Servicios
¡Sigue nuestras noticias en Google! Para obtener información actual, interesante y precisa. Haz clic aquí y conoce todos los contenidos de El Sumario. Encuéntranos también en X/Twitter e Instagram




