El Sumario – Los habitantes de Aracataca, el pueblo donde Gabriel García Márquez nació «el domingo 6 de marzo de 1927, a las nueve de la mañana y con un aguacero torrencial fuera de estación», como él lo relató, se preparan para conmemorar en seis meses el centenario del nobel y colombiano más universal, y convertir a su tierra natal en un referente cultural.
El propósito, además de homenajear a su hijo más ilustre, es que el centenario del natalicio sea una oportunidad para que Aracataca deje de ser únicamente el lugar donde nació Gabo, en la zona bananera del departamento caribeño del Magdalena, y se convierta en un destino cultural capaz de contar su propia historia.
Por eso se han embarcado en la «Misión Aracataca», iniciativa que busca convertir al municipio en un referente cultural y turístico internacional en 2027 para recuperar el patrimonio, fortalecer la creatividad local y articular a la comunidad alrededor del legado del escritor.
El Festival Macondo, que comenzó el viernes y termina este sábado y que incluye actividades literarias, musicales y gastronómicas relacionadas con la obra de García Márquez, hace parte de esa misión, junto con laboratorios de creación y rutas por los lugares relacionados con el nobel.
El legado de García Márquez
El secretario de Cultura de la Gobernación del Magdalena, Eduardo Brito, manifestó a EFE que la administración departamental «avanza en la agenda del centenario».
«Tras la aprobación de la ordenanza en la Asamblea que declara el día de su natalicio como el ‘Día de Gabo’, se han destinado recursos para respaldar el Festival Macondo y fortalecer una programación cultural de proyección internacional», señaló Brito.
Para la directora del Festival Macondo, Catalina Valencia, el objetivo es «crear un espacio donde la literatura, el arte y la comunidad se encuentran para celebrar y reimaginar el legado del realismo mágico».
«Este año el Festival celebra a uno de los grandes amigos de Gabo: Rafael Escalona. El compositor, juglar y narrador con quien García Márquez compartió una profunda amistad, el amor por el Caribe y esa capacidad de convertir la vida cotidiana, sus personajes, sus amores y sus historias en relatos que permanecen», explicó Valencia.
García Márquez era un amante de la música vallenata, de hecho afirmaba que «‘Cien años de soledad’ no es más que un vallenato de 350 páginas», y Escalona, quien lo acompañó en diciembre de 1982 a Estocolmo para recibir el Premio Nobel de Literatura, le compuso una canción: ‘El Vallenato Nobel».
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Con información de EFE Servicios
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