El profe Noel Sanvicente atizaba en rueda de prensa más temprano: «cualquiera le puede ganar a cualquiera». Entre dos oncenas tan parejas, cualquier cosa podía pasar. Y pasó.

Venezuela emprendía una jornada que podía sellar su pase a la próxima fase de la Copa América Chile 2015, contra un Perú necesitado de puntos luego de una derrota en el último minuto contra Brasil.

Los nuestros, humildes pero seguros de su talento, crecidos contra una Colombia que se desdibujó ante un trabajo excepcional y un país que esperaba repetir una buena actuación.

En el minuto 6, Venezuela dio su primer aviso: una conexión entre Guerra y Rondón, que por poco produce el primer tanto del encuentro. Perú se encontró con una Vinotinto bien plantada, que repitió el orden y se mostró combativa desde el pitazo inicial.

En el 14, Ronald Vargas le puso en el área una gran pelota al “Lobo” Guerra, quien no pudo recibir cómodo y perdió el chance.

En el minuto 19, los incas llegaron con peligro en los botines de Paolo Guerrero, quien fue repelido con dureza por la zaga criolla.

Cable a tierra

Una roja a los 29 minutos para Amorebieta, quien luego de pelear un balón con Guerrero, brincó y le clavó los tacos con una aparente intención.

Era hora de hacer los ajustes con uno menos, «Chita» analizaba sus cambios, el juego demandaba un sacrificado. Ronald Vargas fue el elegido y Gabriel Cichero hizo su entrada al 37.

El peruano Lobatón mereció la doble amarilla al terminar el primer tiempo, pero el árbitro perdonó. Lástima que no tuviese la misma suavidad que con la Grulla.

Así, el segundo tiempo pedía administrar las fuerzas y aprovechar las pocas ocasiones que seguro darían los peruanos.

Golpe injusto

Venezuela lo intentó, buscó un gol que le diera respiro, pero Advíncula tuvo siempre la última palabra, el último toque que dasarmaba los ataques Vinotinto.

Al 72, Claudio Pizarro terminó capitalizando un mal despeje de los criollos. Era hora de remar más fuerte, quedaba tiempo en el reloj para buscar el empate. Se hizo lo imposible, ya las piernas no daban y tocaba pagar la factura de haber corrido con uno menos. El castigo a Fernando fue a todo el tricolor, un castigo riguroso, pero el tarjetero del principal se vio tímido el resto del encuentro.

Pasando la página: Brasil en la mira

Sanvicente no tuvo dudas, en un torneo tan corto no se puede dar al contrario la más mínima oportunidad. «La expulsión nos condicionó. Hasta esa acción estábamos un poco mejor que Perú», remarcó el estratega venezolano, que igualmente consideró que su rival no fue mucho mejor a pesar de jugar con un hombre más durante más de una hora de partido: «Ellos, con un jugador más, nos anotaron en la única jugada que llegaron. Si es difícil jugar con once, imagínate con diez».

«Después de la expulsión todo se hizo más difícil (…) No me gusta hablar, pero creo que nosotros nos merecemos el mismo respeto que los demás», comentó Tomás Rincón al terminar el encuentro. A pesar de ello, remató: «Venezuela ha plantado cara y nos sentimos orgullosos de lo que hemos hecho hoy».

Por su parte, el atacante peruano Paolo Guerrero, determinante en la victoria de Perú, declaró: «sabemos que Venezuela venía durísimo, que es un equipo que se cierra muy bien atrás. Ahora nos jugamos la vida contra Colombia».

Sabemos que Brasil no contará con Neymar, que tenemos de nuevo la oportunidad de brillar en igualdad de condiciones. Un día de descanso más para la canarinha. El domingo Venezuela se juega la vida teniendo al frente a un equipo que si bien no ha mostrado sus mejores atributos, puede resolver el encuentro en un abrir y cerrar de ojos. Porque Brasil es así.

Que el día del Sol nos sonría y nos ponga con nueva luz en la próxima fase de la Copa América.

Kir-Her Yánez León

Con información de dpa

Fotografía REUTERS/David Mercado