El Sumario – Cuando ocurre la llegada de un bebé a casa no significa que se deba olvidar o dejar a un lado a las mascotas, mas bien, éstos pueden ser buenos amigos para el niño o niña que acaba de llegar, además que se le enseña al pequeño sobre el respeto, cuidado y cariño por el animal.

Sin embargo, en ocasiones suele preocupar el cómo va a reaccionar la mascota con la llegada de un bebé, por lo que hay que tener en cuneta que antes del nacimiento del pequeño, el animal puede sentir celos, por eso debemos prevenirlo desde meses antes del parto para que los cambios no le resulten bruscos.

Asimismo, es importante que el padre u otra persona se preocupe más del animal, porque la madre tendrá menos tiempo cuando llegue el recién nacido.

Si la mascota duerme en la habitación de los padres y se quiere que éste descanse en otra habitación cuando llegue el recién nacido, es importante que se le vaya acostumbrando a su nuevo lugar con tiempo de antelación.

Algunos especialistas aseguran que, una vez el bebé esté en casa, el padre puede llevar alguna prenda del bebé para que el perro o el gato se acostumbren a su olor.

Finalmente, cuando el infante gatee puede perseguir, arrinconar y hacer daño a la mascota, e incitar con su comportamiento a tener una reacción violenta en defensa propia. Por lo que, mordeduras y arañazos pueden ser evitadas a tiempo enseñando al animal y al bebé a respetarse mutuamente desde el principio.

Entretanto, especialistas detallan que no se es de preocupar que el animalito lama al niño si éste se encuentra debidamente desparasitado y vacunado.

No obstante, no se debe permitir que el niño no juegue en su área de dormir ni que alcance los enseres de comida del animalito, pero sí recalcan que los mismos deben estar siempre limpios.

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Rubén Vásquez

Con información de Agencia