El obispo de San Cristóbal, Mario del Valle Moronta, y el obispo de Cúcuta, Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, se reunieron el pasado viernes en el Puente Internacional Simón Bolívar, el cual atraviesa la frontera entre ambas naciones, para realizar un intercambio pastoral enmarcado en la situación que allí se vive, donde el paramilitarismo ha azotado a la población.

Moronta tomó la iniciativa de solicitar el permiso ante las autoridades para realizar el encuentro, el cual destacó “no se trató de un encuentro político ni de carácter sensacionalista, sino un encuentro para buscar y ver el modo de cómo poder apoyarse entre Iglesias hermanas”.

“Entre nosotros hay muchas más cosas que nos unen que aquellas que nos dividen. Nuestra preocupación es por las personas. Yo quisiera hacer un llamado a todos los ciudadanos para que reafirmemos nuestra vocación de fraternidad, podemos estar molestos de una u otra manera, pero que esa molestia o disgusto no se traduzca ni en odio ni en revancha, ni en actitudes xenófobas”, dijo Moronta.

Por su parte, el obispo colombiano destacó el sentimiento de solidaridad entre ambos representantes de la Iglesia, y añadió que la intención de este encuentro es propiciar momentos y espacios de diálogo y de paz en una “situación tan complicada”.

“Le agradezco la oportunidad al pueblo venezolano, pueblo que queremos entrañablemente porque somos dos naciones hermanas, nacimos en el mismo parto y en el mismo momento; compartimos la misma historia y tenemos la misma fe”, expresó.

Ambos eclesiásticos solicitaron tanto al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, como al de Colombia, Juan Manuel Santos, y a todas las autoridades, que realicen un encuentro para dialogar y buscar una solución “a la crisis creada, teniendo en cuenta que son más las cosas que nos unen que aquellas que nos dividen”.

AG

Con información de TeleSur.

Fotografía Gettyimages.