El Sumario – Sí, Luis Ernesto Aparicio Montiel es la gloria deportiva de Venezuela en el béisbol local y en las ligas mayores, su lugar en Salón de la Fama de Cooperstown, nueve guantes de oro, el campeonato en la Serie Mundial de 1966 y unos maravillosos números en el extranjero que ascienden a 2 mil 677 sencillos, 7 mil 921 remolques, mil 335 anotadas en 10 mil 230 turnos al bate que conforman un promedio de 262, lo ratifican.

Este 29 de abril se cumplen 83 años desde que este beisbolista llegó al mundo, acunado por el Zulia, la tierra que lo vio nacer.

Desde muy temprana edad fijó su mirada en el béisbol, siguiendo los pasos de su padre Luis Aparicio Ortega “El Grande”, uno de los primeros peloteros zulianos reconocidos nacional e internacionalmente. Pero fue hasta los 19 años que hizo su gran debut jugando con los desaparecidos Gavilanes BBC de Maracaibo, en un partido contra el equipo de Pastora, el 8 de noviembre de 1953.

De allí en adelante, jugó durante 13 temporadas con los Gavilanes, La Guaira, Lara, Zulia y Cervecería Caracas, todos equipos criollos. En este tiempo, forjó una carrera en la que estuvo activo en 419 juegos, tuvo 1.500 oportunidades al bate, anotó 211 carreras, disparó 370 hits, 63 dobles, 15 triples y 7 jonrones, impulsó 135 carreras, robó 58 bases y alcanzó un averaje de 247.

Tres años después de su estreno, Aparicio salió de las fronteras locales y dio sus primeros pasos en las Grandes Ligas con los Medias Blancas de Chicago.

Posteriormente, jugó con lo Orioles de Baltimore y los Medias Rojas de Boston. En el exterior, también fue reconocido por encabezar el departamento de bases robadas, en nueve temporadas de la Liga Americana, ganó nueve guantes de oro y fue Novato del Año de 1956.

Poco después, el zuliano alcanzó un gran logro profesional, al conquistar la Serie Mundial de Béisbol en 1966 de la mano de Baltimore. Para luego consagrarse como beisbolista, al ganarse un lugar en el Salón de la Fama de Cooperstown en 1984, convirtiéndose así en el primer venezolano en obtener tal distinción.

Tiempo después realizó su retiro, ostentando el liderato de todos los tiempos en juegos jugados, asistencias, y doble matanzas de grandes ligas y otros récords.

El equipo con en el que pasó la mayoría de su trayectoria profesional en las Grandes Ligas, Los Medias Blancas, le construyeron una estatua en el estadio US Cellular Field.

En su vida personal Luis tuvo cinco hijos, sólo uno de ellos continuó su legado deportivo y es recordado por su calidad humana.

Yisneidy Pérez

Con información de Desdelaplaza